miércoles, 6 de junio de 2012

purín de ortiga contra los pulgones

Ya os contamos que tenemos el peral y el saúco lleno de pulgones. Quizá uno de los remedios más populares para esta plaga es el purín de ortiga. Esta planta es rica en minerales, vitaminas y en estimuladores de crecimiento pero también tiene propiedades contra enfermedades y plagas. Por eso las preparaciones de ortiga se utilizan todo el año en muchos huertos y jardines ecológicos.


¿Cómo hacemos el purín de ortiga?

Lo primero es conseguir ortigas. Es muy abundante en el campo y cuando vamos de paseo algún día llevamos las tijeras de podar y una bolsa para volver cargados de ortigas pero este año nos hemos puesto a cultivarla en cajas de fruta. Para usarla es mejor cosecharla cuando no tenga flores porque si no nos arriesgamos a dispersar sus semillas por todo el patio.

Ortigas en nuestro paseo

Una vez que tengamos las ortigas las sumergimos en agua y lo dejamos 4-5 días para una preparación corta o 2 semanas para una larga, removiendo cada 2 días. Con la maceración corta se obtiene un buen insectífugo y fungicida en cambio con la maceración larga se obtiene un buen fertilizante y estimulante. Con los días la mezcla cogerá un olor desagradable. Eso significa que está funcionando. Es mejor que se ponga a macerar al sol y nunca en recipientes de metal porque puede contrarrestar el efecto beneficioso del purín. En este caso el plástico es el mejor material.

Hay que filtrar la mezcla después de la maceración para que las impurezas que queden no taponen el pulverizador que vayamos a usar. Con un colador o un filtro de café valdrá. Este preparado se puede conservar en un recipiente cerrado y guardarlo a salvo de la luz y el calor hasta varios meses, pero con el tiempo pierde su eficacia.


 En el caso de los pulgones, se debe aplicar el purín diluido en agua cada 3 días y dejar de aplicarlo al menos 5 días antes de la cosecha de los frutos.

Pero no sólo se puede hacer purín de ortiga. Con esta planta se pueden hacer 3 preparaciones distintas:
  • maceración: las partes de la planta se dejan macerar en agua fría y esta mezcla se filtra antes de usarla. Este es el método que hay que usar para obtener un buen purín.
  • decocción: se hace una maceración pero antes de filtrarla se pone a hervir para extraer mejor los principios activos.
  • infusión: se hace la maceración en agua hervida. La infusión de ortiga es un regulador y estimulante del cremimiento. También tiene un efecto preventivo contra el mildiu en las patatas y la vid, por lo que es muy utilizado en viticultura.

Este año la plaga de pulgones nos ha supuesto prácticamente la pérdida de las peras así que de los errores se aprende y para el próximo año, con los primeros brotes de los frutales, aplicaremos el purín de ortiga como tratamiento preventivo.

lunes, 4 de junio de 2012

foto del mes pasado: mayo

La primavera llega y los frutos más adelantados, como las peras, ya están tomando forma. En cambio otras, como las fresas o los arándanos, todavía están en flor. ¡Disfrutemos este mes de flores!



martes, 29 de mayo de 2012

mesa de cultivo para la terraza

El sábado tuvimos taller de bricolaje en el patio. Queríamos regalar entre todos los amigos algo a JuanCar para que cultivara en la terraza de su piso. El año pasado tuvo unos tomates en macetas y ya sabéis que esto engancha.

Miramos mesas de cultivo en las tiendas pero nos parecieron carísimas para nuestro ajustado presupuesto, así que nos lanzamos a la piscina y decidimos hacerla nosotros mismos. Seremos la generación perdida pero no vamos a dejar de hacer cosas por no tener dinero...

¡Nuestra gran obra!
¡Así que nos pusimos manos a la obra! Compramos una balda de las típicas estanterías de almacenaje de 90 x 50 cm, un listón de 2,4 m de largo para las patas y 4 listones de 90 cm para los refuerzos, un tablero grande que nos cortaron para hacer el cajón y tornillos, tuercas, arandelas... esto último fue lo que más nos costó, y menos mal que en Dueñas tenemos una ferretería de esas de toda la vida donde nos ayudaron ¡y hasta nos dejaron un atornillador eléctrico! Eso en la ciudad no pasa...

Para que veáis mejor los materiales y cómo lo montamos podéis verlo en esta serie de fotos:

1. Cortamos el listón de 2,4 m en 4 partes para las patas. Quedan a 60 cm pero no es bajo porque luego el cajón levanta la tierra y al final queda una altura de 85 cm, muy cómoda para trabajar.


2. Colocamos las patas en las cuatro esquinas de la balda metálica y las sujetamos con unos tornillos, unas arandelas para que no se pase el tornillo y unas eles entre la balda y la pata. Este es el paso que más guerra nos dio porque no sabíamos como se sujetaría mejor. ¡Después de dos horas tuvimos la primera pata puesta! Pero es lo que tiene ser novatos en esto del bricolaje ¡Esperemos que hayan quedado bien sujetas!


3. Para que las patas no se abran hicimos una estructura con los tablones más pequeños uniendo las patas entre sí para dar más estabilidad a la mesa.




4. La parte final de la mesa de cultivo: el cajón. Compramos una tabla grande que nos cortaron en el Leroy, con una altura de 25 cm. Lo sujetamos a los agujeros que tiene la base con unos tornillos y unas tuercas. En las esquinas también lo sujetamos con unas eles para evitar que se abra con el peso de la tierra.


5. Para el drenaje hicimos unos agujeros en la balda de metal y forramos todo el cajón con plástico para que dure más la mesa. Para forrarlo grapamos el plástico en la madera de los laterales.
6. Y por último el detalle de la balda de abajo. Aprovechamos dos tablitas que sobraban y malla de gallinero que teníamos del nuestro y le dimos el toque profesional a la mesa. Así tiene un sitio donde poner la regadera, las herramientas...


Nos lanzamos a la piscina con esta mesa de cultivo y a pesar del miedo de las primeras horas, al final quedamos muy contentos con el resultado. ¡Estamos hechos unos manitas! Lo pasamos genial y por 50 euros aproximadamente hicimos una buena mesa de cultivo. Ahora JuanCar lo tiene que preparar con tierra, que ya tiene plantas esperando a ser trasplantadas... ¡Queremos ver fotos!

viernes, 25 de mayo de 2012

¿quién no conoce la manzanilla?

La manzanilla es una de las plantas medicinales más populares en el mercado. Precisamente por eso hemos preferido tener nuestras propias plantas para asegurarnos la pureza y el origen que no conocemos con los sobres comerciales.

La manzanilla es una planta que puede crecer silvestre aunque su cultivo es muy común ya que se adapta a casi cualquier situación. Sus flores son como pequeñas margaritas que alegran el jardín con su color tan blanco y su olor característico, además de atraer a muchos polinizadores.

flores de manzanilla recién cogidas
Las flores se recogen cuando están completamente abiertas y se empiezan a caer algunos pétalos. Es mejor hacerlo en las horas de calor porque se potencian sus propiedades. Una vez recogidas se extienden en un recipiente para dejarlas secar en un lugar oscuro y seco aunque también se pueden usar frescas. También se pueden utilizar las hojas pero las flores son mucho más potentes.

El uso más típico de esta planta es la infusión, ya que es un tratamiento eficaz para la indigestión, la acidez, el mareo o el lavado de ojos. También es un relajante suave que nos ayudará a aliviar la ansiedad que nos afecta al sistema digestivo, un buen antiséptico muy útil para lavar úlceras bucales y antiinflamatorio de uso tópico para sarpullidos, rozaduras y picaduras de insectos. Pero un consejo a la hora de hacer la infusión, tapa la taza o la tetera porque la mayoría de sus constituyentes activos están en el vapor.

Pero no es sólo una planta beneficiosa para los humanos. Se considera "la planta del médico" porque ayuda a recuperarse a otras plantas decaídas o enfermas que estén cerca, así que dejaremos que se extienda por el patio para aprovecharnos de sus beneficios.

Por último para los apicultores, comentaros que se pueden hacer infusiones de manzanilla con miel o azúcar para la alimentación de invierno de las abejas ya que esta planta estimula la salud de estos insectos.

viernes, 18 de mayo de 2012

renovando el huerto

Hemos cambiado la distribución del huerto. Aunque cuando empezamos lo pensamos bastante, luego cuando te pones a cultivar te das cuenta de más detalles o simplemente mejoras lo pensado al principio. Nosotros teníamos puestos los bancales orientados de este a oeste por comodidad para acceder desde el camino lateral que habíamos hecho, pero este año después de poner los espárragos (es una planta que ocupa bastante espacio) hemos decidido a orientarlo de norte a sur.  Así el sol les dará a todas las plantas de manera más uniforme, no como en la otra orientación, que cuando las plantas estaban grandes daban sombra a las que estaban más al norte. Os enseñamos un croquis del antes y el ahora para que se entienda mejor esto de la orientación.

Izquierda: orientación anterior de este a oeste. Derecha: nueva orientación de norte a sur

Ya hemos empezado a trasplantar en el bancal central cebollas, lechugas y espinacas aunque con este tiempo loco que tenemos no hemos puesto los tomates y los pimientos porque nos da miedo que se estropeen. Dicen que este fin de semana bajan las temperaturas y no queremos arriesgarnos. Pero la idea que tenemos en este bancal es: cebollas en los bordes junto a los caminos, en el medio lechugas y espinacas y entre estas dos filas tomates y pimientos, pero de momento esto último sigue en el semillero. Como véis se nota la mano novata de Irene porque la línea central no quedó muy recta...


Las cebollas que ya estaban más grandes las hemos doblado el tallo y hemos quitado las flores que empezaban a echar. Así desarrollará el bulbo y no gastará energía en producir hojas o flores.


Y por último, una visión general de cómo ha quedado. Hemos colocado botellas partidas a la mitad en las plantitas de lechugas y espinacas para que haga un pequeño efecto invernadero y las proteja de los caracoles y los pájaros. También hemos puesto los tagetes salteados y sembraremos albahaca para que repelan plagas y atraigan a los polinizadores.


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